Empiezo por la oreja izquierda con mi mano derecha sigo con mi mano derecha a mi oreja derecha, continúo bajando por el rostro, me detengo en mi boca dulce, deseada, sellada, anhelante de nuevas palabras Con mi ceñida tarea llego al tentador cuello, los hombros voy desnudando mi piel, de impresiones, de atardeceres antiguos. Mi carne no tiene por qué tener éste sello, ¡me niego! llego a mis senos de mujer que desean caricias y besos no me importa que les parezca prohibido hablar así mis costillas todas mías, ni una menos para vanagloriarte mi vientre quiere tu peso, se niega a pedirlo por vergüenza... Así que fija en mi tarea estoy decidida a arrancar ésta capa de miedos, tabúes, de falso feminismo, necesito ser yo necesito un cuerpo mío, sin estampas que me han colocado otros. Bajo a mi entre pierna que tan marchita, sedienta está, por que no se le permite hablar, sentir y gozar de verdad no tiene una capa si no como diez mil, pe...
Comentarios
Publicar un comentario