Caos


Peste que corre y esparce
invade los poros
usurpa tu alma
lava la tierra bajo tus pies
el cielo y el suelo tiemblan
-peor aún-
el miedo su sombra enraíza
duele el nudo en la garganta
colapsando palabras, verbos;
te detienes,
caes
un estruendo de ecos olvidados
estallando en el pecho,
de besos no dados nos llueve
las ausencias.





Comentarios

  1. Las ausencias, tan dolorosas algunas veces, las describiste en tu poema de una manera muy emotiva. Saludos.

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