Cosas de la Vida...El sexo


De pronto la niebla se convierte en luz y lo insípido de la vida empieza a tomar un sabor delicioso que hace más conciso el horizonte abriéndose ante ti, 

¿cómo siempre estuvo ahí y no era capaz de observarlo antes?





No sé cómo, no sé cuando, los giros de la vida empiezan a llevarnos por extraños caminos que dulcemente dan razones de respirar más hondo, más profundo e invitan a llegar más lejos.

Las miradas cómplices de lo que deberíamos ocultar, entre risas y penas ¡es ahora, lo más grato que hay!

El tenue pero característico sabor de quien cede ante la tentación que nos hace adictos, cual droga de la que necesitamos más. Explican las razones de por qué, de cuánto más de cómo y dónde empiezan el deseo y el descontrol

¡Cuán maléfico es describir cuando los sentidos van siendo seducidos a la expresión máxima para lo que fueron creados! Y eres consciente de lo que sucede y la resistencia desaparece ante el deseo. ¡Qué poderoso es!

Y ahora que la vida invita a la vida, la sangre recorre el cuerpo con nueva fuerza, los sentidos afinados, agudizados nuevamente, los músculos se fortalecen y todo por el hecho de dejarse caer al vacío de lo desconocido, la esencia de lo que nos refuerza la estima, el ánimo, el corazón, y la pasión.

¿Cómo callar tanta emoción que generan los sentidos borrachos de impresión, de besos, de calor?

¿Cómo evitar el brillo de tu piel y tus ojos, gritando que estás completamente vivo?

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