Entre el cielo, el mar y tierra


Tenía mis pies firmes entre fangos que me hacían difícil el transito
pero creía saber manejarlo, 


y el capricho de volar me hizo cambiar 
de posición e idealizarme fuerte y valerosa 

ante un gran charco de agua salada
que me tentaba y me prepararía para mi meta final;
de pronto ví que divagar así era bello

me hacía llegar más lejos, 
así que tenté también a mi destino, 

quise ver quien era más fuerte…
¡Niña tonta que sueña que las hadas y enanos mágicos existen..!
tocó el tiempo de despertar, de ver,

que no se te permite volar lejos
que te obstaculizan siempre que es posible,

los envidiosos y resentidos
y el tropezón que me tumba al suelo, más la ola que viene en camino
me impiden levantarme con una sonrisa amena
Sé que mañana puedo intentarlo de nuevo… 

Porque quiero encontrar
mi hada de la suerte que con su polvo mágico
despegue del concreto,definitivamente, mis pies...

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